El mantenimiento y las alarmas en plantas cerámicas

Un análisis sobre cómo el mantenimiento y las alarmas están transformando la producción en las plantas cerámicas modernas.

Introducción.
Los sistemas de control de plantas cerámicas permiten a los ingenieros, operadores, técnicos e instrumentistas crear alarmas y eventos de manera sencilla. Sin embargo, si se abusa de esta capacidad o no se configuran adecuadamente las alarmas (algo bastante habitual, por cierto), puede afectar a la operación de planta debido a un exceso de flujo de alarmas o una mala gestión de las mismas.

 
Antecedentes.
En los primeros sistemas de control basados en cuadros sinópticos con luces integradas, era imprescindible, por la propia limitación del espacio en los paneles, elegir a conciencia cada una de las alarmas que queríamos representar en el panel, lo que, en muchas ocasiones resultaba en un número de alarmas demasiado bajo y no representativo, funcionalmente, del estado de la planta o sección. Además, no existían pautas o guías consistentes para la creación de alarmas, con el resultado de una gestión claramente ineficiente. Hablamos de los tiempos en los que paneles de control con enormes sinópticos eran la referencia.

 
Con el tiempo y la incorporación de tecnología (fundamentalmente con la llegada de los ordenadores y software asociado) los responsables vieron una fuente de información inagotable y una manera de representar tantas alarmas como se les pudieran ocurrir y muchos sistemas empezaron a generar más alarmas de las que el operador podía atender, especialmente en situaciones de inestabilidad. Esto, sin darnos cuenta, no solo inutilizaba el sistema de alarmas, sino que también podía convertirse en un obstáculo que disminuía la capacidad del operador para resolver la situación. Y de facto, así era y así sigue siendo.

 
Estado actual. ¿Cómo tratamos de resolverlo?
La mala gestión de las alarmas, bien por defecto o bien por exceso puede, por tanto, llevar a una afluencia escasa o excesiva de alarmas a la sala de control, lo que dificulta la capacidad del operador para analizar eventos en tiempo real y puede resultar en una pérdida de detalles sobre la situación general de la planta cerámica. Hoy en día, nos encontramos en la mayoría de casos en el segundo escenario, con sistemas repletos de alarmas que nadie atiende y mucho menos, aprovecha. Una situación que vivimos cada día.


Para abordar estos problemas, se han desarrollado guías y estándares que establecen criterios y pautas para la definición de alarmas y filtros, y para la depuración y racionalización de las bases de datos. Un ejemplo es la ISA 18.2 “Management of Alarm Systems for the Process Industries”, que se basa en las recomendaciones de la EMMUA 191 y proporciona terminología y pautas para desarrollar y mantener un sistema de alarmas efectivo.
La gestión de alarmas según la ISA 18.2 sigue un método de 7 pasos que incluye la filosofía de alarmas, el control del rendimiento del sistema de alarmas, la racionalización de las alarmas, la creación y mantenimiento de la base de datos maestra, la formación del personal de operaciones, las pruebas requeridas del sistema de alarmas y los requisitos específicos del HMI.

Según estudios de la ISA, una gestión de alarmas eficaz puede mejorar significativamente la eficiencia y la seguridad de las operaciones de planta en general y particularmente en plantas cerámicas, en las que la enorme cantidad de orígenes de alarmas en las diferentes secciones hacen que la gestión sea especialmente crítica.

¿Cómo podemos progresar?
Llegados a este punto, son varias las formas de abordar el problema. Una de ellas es poniendo foco en las tareas de mantenimiento, estrechamente vinculadas con las alarmas. ¿Cómo la integración de un GMAO con un sistema de gestión de alarmas puede suponer un cambio crucial en las operaciones de planta? Son muchas las ventajas, pero vamos a enumerar unas cuantas que reflejan a las claras los beneficios.

Convertir alarmas en tareas.
Una de las principales ventajas de integrar un GMAO con un sistema de gestión de alarmas es la capacidad de convertir automáticamente las alarmas en tareas de mantenimiento. Cuando se activa una alarma, el sistema puede generar automáticamente una orden de trabajo en el GMAO, asignando la tarea al equipo de mantenimiento adecuado. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también asegura que ninguna alarma se pase por alto.

Optimización de alarmas.
La gestión eficaz de alarmas no se trata solo de responder a las alarmas existentes, sino también de optimizar el sistema de alarmas para reducir las falsas alarmas y priorizar las alarmas más críticas. Según la EEMUA, un sistema de gestión de alarmas bien diseñado debería tener en promedio no más de 144 alarmas por día. Un sistema de gestión de alarmas te puede ayudar a analizar y optimizar tu sistema de alarmas para alcanzar este objetivo.

Creación de una filosofía de alarmas.
Una filosofía de alarmas es un conjunto de principios y mejores prácticas que guían el diseño y la gestión de su sistema de alarmas. La creación de una filosofía de alarmas es un paso crucial para mejorar la eficiencia de tu sistema de alarmas.

Conclusión.
La mala gestión de las alarmas puede afectar negativamente la operación de una planta cerámica debido al exceso de flujo de alarmas o una configuración inadecuada, pues la proliferación de alarmas en los sistemas de control basados en ordenadores ha llevado a una saturación que dificulta la capacidad del operador para resolver situaciones.

La integración de un GMAO con un sistema de gestión de alarmas puede ser un cambio crucial para el día a día en las operaciones de planta y, sobre todo, de mantenimiento. No solo puede mejorar la eficiencia y la seguridad de las operaciones, sino que también puede ayudar a cumplir con las regulaciones de la industria y a reducir los costos de mantenimiento. Además, asegura que el propio sistema de alarmas existe, está optimizado y es efectivo.

La gestión efectiva de alarmas mejora la eficiencia y seguridad de las operaciones de planta, especialmente en plantas cerámicas con numerosos orígenes de alarmas en diferentes secciones.

Para ello, un paso fundamental es desarrollar una filosofía de alarmas que se alinee con las mejores prácticas de la industria y las recomendaciones de la ISA y la EEMUA. Recuerda: Si piensas que gestionar adecuadamente las alarmas de planta es caro, es porque no has calculado cuánto te está costando no hacerlo. ¿Te ayudamos?

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